Reseña de «Alta Sensibilidad y TDAH en la adolescencia: evidencia empírica de un sesgo diagnóstico», de Esteban Noguer (Bookmundo, 2026).
¿Cuántas veces se confunde en el aula a un adolescente altamente sensible con uno que tiene TDAH? Este estudio, con 146 alumnos de ESO y Bachillerato de un centro educativo, aporta datos propios a esa pregunta.
El 36,3 % del alumnado cumplió el criterio de alta sensibilidad, que exige a la vez la condición sensorial y la emocional. Lo cumplieron el 41 % de las chicas y el 12,5 % de los chicos.
El grupo sensible mostró más indicadores de conducta compatibles con el TDAH que el resto del alumnado. Sin embargo, no tenía muchos más diagnósticos formales de TDAH.
Al analizar todas las variables a la vez, la falta de atención dejó de pesar. Lo que mejor distinguía a las personas sensibles fue la necesidad de retirarse y desconectar. La coincidencia con el TDAH estaría en la saturación, no en la atención.
El 73,6 % del grupo sensible declaró sobrecarga sensorial en el aula, frente al 39,8 % del resto. También declararon más dificultades en conjunto: 4,3 de media, frente a 3,0.
No todo es dificultad: el 22,6 % del grupo sensible mostró una comprensión y regulación de sus emociones excelente, frente al 7,5 % del resto.
En las chicas, la distancia entre tener indicadores de TDAH y tener un diagnóstico fue mucho mayor que en los chicos.
Antes de concluir que un adolescente tiene TDAH, conviene preguntarse si lo que se observa es saturación. El estudio propone medidas sencillas para el aula: reducir el ruido y la sobrecarga visual, ofrecer espacios de pausa, dar más tiempo en los exámenes y trabajar la tolerancia al error.
Es un estudio exploratorio: un solo centro, datos autoinformados y una muestra con muchas más chicas que chicos. Sus resultados orientan la investigación, pero no sirven para valorar a ninguna persona.
De este trabajo nació el test de Noguer. El criterio usado entonces resultó demasiado general, y eso llevó a desarrollar el test de 38 preguntas y seis ámbitos con el que trabaja hoy el Laboratorio.
Si eres profesional o investigador y necesitas el estudio completo, pídelo en info@capyf.org.